Reflexiones 1:10am

Querido Dios, querida Fuente. Gracias por esta aventura. Es como una película que me está gustando. Al principio parecía lenta y sin sentido, pero ya las piezas empiezan a encajar.

Todavía me queda trabajar el miedo. Miedo a sustos repentinos. Debo aprender a relajarme y disfrutar. La película la escribí yo antes de nacer. Debo confiar en que me gustará, no creer que es una tortura que inventó otro para hacerme sufrir.

La vida no es sufrimiento. Sí tiene algo de drama, de arte, risa y llanto. Un poco de todo. El inicio de ella marca la personalidad. Las cosas que pasan en esos primeros años son las que más marcan, aunque después pueden también pasar cosas difíciles.

Confiar y disfrutar, como aquella vez que me lancé en bungee. Antes de saltar me dije: si soy capaz de dar este paso, seré capaz de todo lo que me proponga. Con los años pareciera que dejé de ser tan valiente, pero es solo aparente, siempre he estado dispuesta a asumir los retos que han aparecido.

¿He sufrido en vano? Puede ser. Por miedo a lo desconocido y querer controlar una película que no funciona con control, sino con una manifestación que es más suave y desde un plano más etéreo.

Yo soy. Y eso está por encima de cualquier preocupación mundana.

En casos importantes he podido reaccionar bien. Y si algún día me paralizo, será porque es lo que me sale en ese momento. Todo es perfecto tal como es. Los errores no son tales, todo es parte del plan. Y ¿qué hay que hacer? Vivir actuando como creemos que debamos hacerlo. Y aparecerán errores y estarán bien. 

Todo va de acuerdo a un plan mayor. Y se vive mejor simplemente siendo consciente de ello, de que todo pasa como tiene que pasar. Aunque lloremos, aunque haya heridas. Y quiero pensar que cuando estás consciente la vida mejora y merma el sufrimiento.

Lloro ahora y es como si me gustara llorar. Leo la palabra sufrimiento y no me gusta. Me leo como leyendo a otra persona y no entiendo por qué hablo tanto de sufrimiento. ¡Pare de sufrir!

Ok. Paro de sufrir. Paro de tener problemas y de verlos hasta con orgullo. Yo soy. Esa frase me conecta con mi esencia. Me ayuda a desvanecer el ego.

Ego que me pone en competencia con mi esposo. Ego que me hace dudar de mí. Ego que me da miedo escénico, a quedar mal, al ridículo. Ego que no es mi amigo. Hace tiempo decidí ser mi mejor amiga. Vuelvo a reiterarlo. 

Yo soy. Yo soy mi mejor amiga. Yo soy, en este mundo, una mujer preparada, inteligente y con un proyecto coherente y precioso. No hay forma de “quedar mal”. Puede que mi mensaje no llegue, pero no lo siento así, creo que ya tengo una fuerza en mi mensaje que, en los receptores correctos, genera emoción.

Confiar. Soy sostenida por el cosmos. Todo va a estar bien. Puede que no me sienta bien todo el tiempo, eso puede pasar. Pero no me desanimaré por un día en que no me sienta tan bien. Mi proyecto ha logrado animarme mucho. El sentir un propósito enciende una llama en mí. Hay una chispa que se sentía perdida entre rutinas y obligaciones.

Yo soy

Yo soy empresaria
Yo soy escritora
Yo soy Creadora
Yo soy formadora
Yo soy inversora
Yo soy Amor
Yo soy Luz
Yo soy un fractal de Dios