Topiramato o Topamax para el trastorno bipolar ¿opiniones?

Queridos lectores, escribo porque estoy un poco desesperada con mi peso.

Hace unos 3 años que estoy tomando una combinación de Clopixol con Trileptal y he pasado de tener tendencias maniacas (que aunque son poco convenientes son bastante entretenidas) a tener tendencias más bien depresivas… nuevas para mí y que me resultan tediosas e insoportables.

He aumentado un montón de peso, mi autoestima ha bajado, me deprimo a menudo los fines de semana, no al punto de pensamientos suicidas, pero sí lloro y estoy sin querer hacer nada, lo cual es molesto.

Últimamente se me ha metido en la cabeza cambiar de psiquiatra y de medicamento e irme con alguien que me recete Topamax (mi psiquiatra no quiere recetarme Topamax, dice que no está indicado para el TB).

Yo sí he oído que el Topamax está indicado para el trastorno bipolar, una vez otra psiquiatra me la recomendó, y además es el único medicamento de este tipo que adelgaza.

Estoy muy tentada a hacer este cambio drástico… ¿alguien me puede hablar del Topamax?

¡Gracias de antemano!

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Salir a jugar

Hay gente que no puede estar sin hacer nada

Yo sí puedo

Hay gente que no puede leer en el salón si sabe que hay platos sucios por fregar en la cocina

Yo sí puedo

Hay gente que no puede acostarse a dormir sin cepillarse los dientes

Yo sí puedo

Hay gente que no puede llegar del gimnasio y meterse a la cama sin ducharse

Yo sí puedo

Puedo más que ellos, pero más bien no puedo nada. Muchas veces no puedo ducharme, no puedo cepillarme los dientes, no puedo lavar ni limpiar, no puedo hacer nada.

Puedo escribir y llorar, pero eso no me saca del no poder. Quizá más bien me hunde más. Puedo pensar y ser víctima de mis pensamientos, y pensar sobre mis pensamientos y cuestionarme si es posible cambiarlos, y no creerme capaz de cambiarlos. Y disfrutarlos como disfruto la sensación en el cuerpo cuando me acuesto sin ducharme ni cepillarme.

“Eres una floja”. Siempre fui inteligente, pero floja. Y no me avergonzaba, pero era parte de ese sentirme sucia y diferente.

Y escribir esto me hunde más. Tal vez debería escribir de maravillas para alegrarme.

Escribir del amor y de lo maravillosa que puede ser la naturaleza, la inteligencia humana asomando en el lenguaje y las ocurrencias de un niño que se desarrolla.

Escribir de belleza, eso no me da ganas de levantarme a ordenar la casa, pero tal vez me ayude a empezar a salir del hueco.

Las cosas son como son, yo puedo influir un poco en una parte limitada de mi entorno, pero las cosas no son culpa mía. No puedo cargar con tanta responsabilidad. Dar ejemplo es demasiada responsabilidad, es bonito cuando sale natural, pero cuando ves cosas de ti que no te enorgullecen y no puedes evitar hacer o dejar de hacer….

Afuera hay un cielo espectacular y un sol esplendoroso. Voy a hacer el esfuerzo! Voy a salir! Que estos días no son todos los días, que las oportunidades volverán, pero nunca será la misma oportunidad del día de hoy.

No puedo vaciar mi cabeza de pensamientos basura, pero voy a dejarlos pasar, voy a ignorarlos. Voy a aplicar el mindfulness y la meditación: yo no soy mis pensamientos ni mis emociones, las miro y las dejo pasar.

Voy a salir a jugar.

Buzón de sugerencias

Hola, escribo este post para que en los comentarios me propongáis algún tema del que os interesaría que escribiera. No os aseguro que vaya a escribir de inmediato ni que vaya a escribir sobre cada tema que propongáis, pero me parecería bien escribir sobre algo que le me digáis vosotros mismos que os interesa.

Por otro lado, he jugado en mi mente con la idea de escribir un libro sobre bipolaridad, pero tengo que pensar qué puedo poner en el libro que genere suficiente valor como para que la gente lo quiera comprar. En esto también se aceptan sugerencias.

Gracias de antemano!

Mi día a día con trastorno bipolar

Una lectora me ha preguntado por correo cómo es el día a día de un bipolar. Escribí la respuesta de lo que es el día a día desde mi punto de vista, pero luego pensé que sería bueno compartir mi respuesta en el blog, así que aquí va:

Me cuesta pensar en diferencias entre mí y una persona “normal”, ya que me considero bastante normal.

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Y mientras tanto, disfruto

He estado high y me aumentaron la dosis, me siento mejor.

Mientras bajo, mientras me bajan de allí, sigo contenta. 

Siguen despiertas mis entrañas. Vamos, que siento, y siento como nunca. Y lo que parecía muerto en la depresión, vuelve a la vida y florece.

Mi marido no se queja, todo lo contrario… lo tengo contento. Yo también estoy feliz, estamos más compenetrados. Después de tantos años….

Es una relación bonita la que tengo con él. Él ha sido mi apoyo, pero en estos años que empecé a trabajar y a valerme más…. en mi mente yo le estaba buscando un lugar. Un lugar donde yo no depender de él, un lugar donde estuviéramos a la par.

Y poco a poco lo ha conseguido, poco a poco todo va encajando y voy estando más feliz.

Él ha sido muy importante en mi vida. Y en depresiones he pensado que mi falta de sensaciones podía ser la muerte de la relación. 

Y he sufrido, he sufrido mucho pensando en esa muerte… y en la muerte de mis propias entrañas. Tal vez por saber que he decidido que estas entrañas no darán más vida. 

¡Que vivan las sensaciones! Espero que sigan ahí después de terminar de bajar a la realidad. No tendrían por qué no seguir… son sensaciones que recuerdo de la juventud, y de no hace mucho. Son mías, es mi cuerpo, no hay derecho a dejar de sentirlas.

Sensaciones… espero que me acompañen siempre. Energía vital, espero que no me abandone.

Y espero que esto conviva con la normalidad, que pueda sentir, pero que también me pueda concentrar. Que pueda trabajar y enfocar mi mente. Que no sólo se vive de emociones, al menos yo vivo de la razón… con eso me gano la vida, por más aburrido que me parezca ahora.

Eutimia… sé que vendrá…. esta vez no lloré escribiendo, eso es buen síntoma! Viene la eutimia!

Si queréis, comentad. Me gusta leeros!

Lábil

Lábil, así me ve mi seco psiquiatra.

Lábil, primera vez que escucho esa palabra.

Pero existe, está en Wikipedia.

Yo que quiero ser feliz, escapar de la rutina, descubrir cosas de mí, mejorar mi vida… y viene este pajúo y me dice que estoy Lábil.

Le digo que me apetece tocar guitarra, y me pregunta si es algo nuevo que se me acaba de ocurrir o si he tocado antes. Pues toco desde los 15 años, y si no fuera así, qué?

¿No se me pueden ocurrir nuevos hobbies y aficiones?

Es como hablarle a una pared, no a un ser humano. Luego viene mi psicóloga y me pregunta por qué no le cuento más a mi psiquiatra cuando lo veo. Pues no! No merece más que mis monosílabos.

Pues sí, tengo trastorno bipolar. Y aunque eso no me define, no puedo ignorarlo. Tengo trastorno bipolar, y me amenaza cuando hay primavera, y está atento a mi estrés, a cualquier signo de debilidad… para venir a asustarme, para venir a joder.

Y no depende de mí, es mucha responsabilidad pensar que depende de mí. Yo sólo puedo tomarme mis medicinas y descansar… pero no me pidan que deje de escribir y de pensar… si no está en mi mano estar mejor, déjenme ser y reflexionar.

Qué bueno que estoy de reposo, fue buena decisión irme el martes de la oficina. 

No es fácil, no es fácil saber cuándo estoy exagerando y cuándo hay una amenaza real… cuándo estoy muy alegre y cuándo estoy Lábil…. coño’e su madre el psiquiatra! Lábil!

Paréntesis: Había estado ocultando en este blog que soy venezolana, pero lo digo ahora, se nota con algunas de las expresiones que estoy usando hoy. Espero no comprometer demasiado mi anonimato con esto… saludos a mis lectoras de Venezuela! 

Pues no, no es fácil estar entre tener que cuidarme y dejarme cuidar. No es fácil estar buscando en terapia crecer y sentirme más a gusto con mi persona, mientras tengo la amenaza de la manía.

Y bueno, ya que hay signos de alarma, aprovecho para decir las cosas más locas que se me ocurren:

Sueño con curarme.

Y es como un pecado mortal siquiera pensarlo… es el primer signo de que las cosas no van bien en mi cabeza. Porque debo conformarme, porque debo ser dócil y tomarme mi vaina, la medicina.

Pues sí, me tomo mi vaina. Mi vaina me salva y en este “episodio raro” no me he planteado no tomármela, de hecho yo misma me la subí un poco antes de ver al psiquiatra.

Aceptación.

No queda más remedio que la humildad de aceptar lo que no podemos cambiar.

Tengo reposo hasta el lunes. Espero estar bien el lunes para trabajar. Tengo que lograr pensar sólo en trabajo cuando esté en el trabajo. Pero de nuevo: depende de mí? Me subieron un poquito la medicación. Espero que sea suficiente para estar bien la semana que viene para trabajar.

Gracias por leer.

Aguantando un chaparrón

Estamos vendiendo un negocio y estamos perdiendo dinero.

Estaba furiosa. Me vine del trabajo. Estaba muy molesta por la impotencia de perder tanto dinero con el negocio.

Mi esposo y yo nos tomamos 2 botellas de vino.

Estábamos empezando a tener sexo, pero algo pasó. Terminé llorando mucho. Me dormí. Estoy despierta a media noche, confundida, con ganas de hablar con alguien.

¿Qué me está pasando? No estoy estable.

Quiero llorar hasta no tener que llorar más. Quiero hablar con alguien, pero mi esposo está dormido. Todos duermen.

Sola. Estoy sola. No pude estar para mis hijas hoy.

¿Qué me pasa? ¿Qué coño me pasa? No me sentó bien el alcohol. Pero ya mi mal humor venía de antes.

¿Será que no sé manejar la frustración? Nunca sé si soy yo o mis neurotransmisores. Bueno, ellos son parte de lo que soy… creo.

Echo de menos a mi yo alegre. Empieza el fin de semana y siento que me voy a sentir así todo el fin de semana, que va a ser domingo por la noche y no lo voy a haber disfrutado, y no voy a estar lista para volver a trabajar el lunes. Me tiene harta tener que trabajar.

Mis niñas me necesitan, y no sé si doy la talla como mamá. ¿Mis niñas me necesitan?

No puedo dormir.

No me gusta mucho usar mi blog como un diario, pero no tengo a quien escribir ni con quien hablar a esta hora. Perdonen, no es un artículo interesante.

Inútil. Me siento inútil. Mi hija menor tiene fiebre y ahí está mi esposo cuidándola. Y yo, yo quiero estar en un cuarto oscuro llorando hasta que se me pase.

Acaba de venir mi esposo, quiso que yo le midiera la temperatura a mi hija y no quise. Es como si quisiera revolcarme en mi mal sentir. Tocar fondo para impulsarme hacia arriba, pero me temo que no hay fondo… tendré que nadar.

Me gustaría dormir y mañana sentirme bien, pero no lo veo. No veo dormir. Sentirme bien, sé que en algún momento me sentiré bien… es lo que siempre pasa, aunque no sé cuándo ocurrirá.

Habrá que aguantar este chaparrón.

Adiós.

Bipolaridad y Timidez, ¿alguno entre la audiencia?

A veces me molesta mi timidez, creo que ya estoy mayor para estar escondiendo mi personalidad detrás de la vergüenza, pero muchas veces no puedo controlar sentirme tímida.
Algo que me pasa con cierta frecuencia, cuando voy sintiéndome más contenta, es que voy perdiendo la timidez, poniéndome más simpática y extrovertida. Esto me va haciendo sentir mejor, va subiendo mi autoestima, y es cuando empiezo a sentir que me estoy acelerando más de la cuenta.
Dependiendo de a cuánto llegue mi grado de aceleración, puede ser que empiece a actuar bastante más extrovertida de lo normal. Lo cierto es que cuando vuelve a bajar mi ánimo (por el motivo que sea), me viene una especie de resaca, como si me arrepintiera de haber estado tan extrovertida.
Es curioso que muchas veces mi conducta extrovertida de los días un poco “high” no sea nada extravagante, pero a mí me cause angustia pensar que otros me hayan notado muy diferente…. que tal vez algún día descubran “mi secreto”, que tal vez haya hecho el ridículo… esta timidez… me tiene un poco harta esta timidez
Este post lo escribo con la intención expresa de que por favor comentéis. Me sería muy interesante saber si hay otros bipolares tímidos que se sientan como yo y si alguien tiene “trucos” para superar la timidez
Como siempre, gracias por leer!

El Dilema del Bipolar

El dilema del bipolar: qué bien! Me siento feliz… demasiado feliz? Qué mal, no soy libre de sentirme feliz.

Hasta hace poco me había estado sintiendo deprimida. Los fines de semana no quería hacer nada y me daban ganas de llorar sólo por pensar que podía estar deprimida.
Mi psiquiatra me bajó una gota de la dosis que tomo de Clopixol y he ido mejorando.
Ayer noté que estaba especialmente contenta, lo disfruté mucho porque me sentí contenta bien: no para preocuparse. Pero hoy, de pronto, en medio del disfrute de mi nueva “contentura”, me di cuenta de que estaba un poco acelerada.
Voy a estar pendiente a ver si me toca subir la medicación, pero…. ¿no es injusto? No poder disfrutar plenamente de momentos felices por temor a que sea demasiado y se pierda el control… desde que me noté acelerada, ya no estaba tan contenta.
¿Y si subo otra vez esa gota que me habían bajado y vuelvo a deprimirme? ¿Y si utilizo esa gota para subirla y bajarla a discreción dependiendo de cómo vayan fluyendo mis estados de ánimo? Creo que el psiquiatra no lo aprobaría… él es bastante rígido.
Bueno, intentaré seguir razonablemente contenta y estar alerta, no voy a caer en pánico, que seguramente es contraproducente para el humor. Ya se lo comenté a mi esposo y él está al tanto y alerta como yo.
¡Vuestros comentarios son bienvenidos! (Por favor)