Mi día a día con trastorno bipolar

Una lectora me ha preguntado por correo cómo es el día a día de un bipolar. Escribí la respuesta de lo que es el día a día desde mi punto de vista, pero luego pensé que sería bueno compartir mi respuesta en el blog, así que aquí va:

Me cuesta pensar en diferencias entre mí y una persona “normal”, ya que me considero bastante normal.

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Y mientras tanto, disfruto

He estado high y me aumentaron la dosis, me siento mejor.

Mientras bajo, mientras me bajan de allí, sigo contenta. 

Siguen despiertas mis entrañas. Vamos, que siento, y siento como nunca. Y lo que parecía muerto en la depresión, vuelve a la vida y florece.

Mi marido no se queja, todo lo contrario… lo tengo contento. Yo también estoy feliz, estamos más compenetrados. Después de tantos años….

Es una relación bonita la que tengo con él. Él ha sido mi apoyo, pero en estos años que empecé a trabajar y a valerme más…. en mi mente yo le estaba buscando un lugar. Un lugar donde yo no depender de él, un lugar donde estuviéramos a la par.

Y poco a poco lo ha conseguido, poco a poco todo va encajando y voy estando más feliz.

Él ha sido muy importante en mi vida. Y en depresiones he pensado que mi falta de sensaciones podía ser la muerte de la relación. 

Y he sufrido, he sufrido mucho pensando en esa muerte… y en la muerte de mis propias entrañas. Tal vez por saber que he decidido que estas entrañas no darán más vida. 

¡Que vivan las sensaciones! Espero que sigan ahí después de terminar de bajar a la realidad. No tendrían por qué no seguir… son sensaciones que recuerdo de la juventud, y de no hace mucho. Son mías, es mi cuerpo, no hay derecho a dejar de sentirlas.

Sensaciones… espero que me acompañen siempre. Energía vital, espero que no me abandone.

Y espero que esto conviva con la normalidad, que pueda sentir, pero que también me pueda concentrar. Que pueda trabajar y enfocar mi mente. Que no sólo se vive de emociones, al menos yo vivo de la razón… con eso me gano la vida, por más aburrido que me parezca ahora.

Eutimia… sé que vendrá…. esta vez no lloré escribiendo, eso es buen síntoma! Viene la eutimia!

Si queréis, comentad. Me gusta leeros!

Lábil

Lábil, así me ve mi seco psiquiatra.

Lábil, primera vez que escucho esa palabra.

Pero existe, está en Wikipedia.

Yo que quiero ser feliz, escapar de la rutina, descubrir cosas de mí, mejorar mi vida… y viene este pajúo y me dice que estoy Lábil.

Le digo que me apetece tocar guitarra, y me pregunta si es algo nuevo que se me acaba de ocurrir o si he tocado antes. Pues toco desde los 15 años, y si no fuera así, qué?

¿No se me pueden ocurrir nuevos hobbies y aficiones?

Es como hablarle a una pared, no a un ser humano. Luego viene mi psicóloga y me pregunta por qué no le cuento más a mi psiquiatra cuando lo veo. Pues no! No merece más que mis monosílabos.

Pues sí, tengo trastorno bipolar. Y aunque eso no me define, no puedo ignorarlo. Tengo trastorno bipolar, y me amenaza cuando hay primavera, y está atento a mi estrés, a cualquier signo de debilidad… para venir a asustarme, para venir a joder.

Y no depende de mí, es mucha responsabilidad pensar que depende de mí. Yo sólo puedo tomarme mis medicinas y descansar… pero no me pidan que deje de escribir y de pensar… si no está en mi mano estar mejor, déjenme ser y reflexionar.

Qué bueno que estoy de reposo, fue buena decisión irme el martes de la oficina. 

No es fácil, no es fácil saber cuándo estoy exagerando y cuándo hay una amenaza real… cuándo estoy muy alegre y cuándo estoy Lábil…. coño’e su madre el psiquiatra! Lábil!

Paréntesis: Había estado ocultando en este blog que soy venezolana, pero lo digo ahora, se nota con algunas de las expresiones que estoy usando hoy. Espero no comprometer demasiado mi anonimato con esto… saludos a mis lectoras de Venezuela! 

Pues no, no es fácil estar entre tener que cuidarme y dejarme cuidar. No es fácil estar buscando en terapia crecer y sentirme más a gusto con mi persona, mientras tengo la amenaza de la manía.

Y bueno, ya que hay signos de alarma, aprovecho para decir las cosas más locas que se me ocurren:

Sueño con curarme.

Y es como un pecado mortal siquiera pensarlo… es el primer signo de que las cosas no van bien en mi cabeza. Porque debo conformarme, porque debo ser dócil y tomarme mi vaina, la medicina.

Pues sí, me tomo mi vaina. Mi vaina me salva y en este “episodio raro” no me he planteado no tomármela, de hecho yo misma me la subí un poco antes de ver al psiquiatra.

Aceptación.

No queda más remedio que la humildad de aceptar lo que no podemos cambiar.

Tengo reposo hasta el lunes. Espero estar bien el lunes para trabajar. Tengo que lograr pensar sólo en trabajo cuando esté en el trabajo. Pero de nuevo: depende de mí? Me subieron un poquito la medicación. Espero que sea suficiente para estar bien la semana que viene para trabajar.

Gracias por leer.

Aguantando un chaparrón

Estamos vendiendo un negocio y estamos perdiendo dinero.

Estaba furiosa. Me vine del trabajo. Estaba muy molesta por la impotencia de perder tanto dinero con el negocio.

Mi esposo y yo nos tomamos 2 botellas de vino.

Estábamos empezando a tener sexo, pero algo pasó. Terminé llorando mucho. Me dormí. Estoy despierta a media noche, confundida, con ganas de hablar con alguien.

¿Qué me está pasando? No estoy estable.

Quiero llorar hasta no tener que llorar más. Quiero hablar con alguien, pero mi esposo está dormido. Todos duermen.

Sola. Estoy sola. No pude estar para mis hijas hoy.

¿Qué me pasa? ¿Qué coño me pasa? No me sentó bien el alcohol. Pero ya mi mal humor venía de antes.

¿Será que no sé manejar la frustración? Nunca sé si soy yo o mis neurotransmisores. Bueno, ellos son parte de lo que soy… creo.

Echo de menos a mi yo alegre. Empieza el fin de semana y siento que me voy a sentir así todo el fin de semana, que va a ser domingo por la noche y no lo voy a haber disfrutado, y no voy a estar lista para volver a trabajar el lunes. Me tiene harta tener que trabajar.

Mis niñas me necesitan, y no sé si doy la talla como mamá. ¿Mis niñas me necesitan?

No puedo dormir.

No me gusta mucho usar mi blog como un diario, pero no tengo a quien escribir ni con quien hablar a esta hora. Perdonen, no es un artículo interesante.

Inútil. Me siento inútil. Mi hija menor tiene fiebre y ahí está mi esposo cuidándola. Y yo, yo quiero estar en un cuarto oscuro llorando hasta que se me pase.

Acaba de venir mi esposo, quiso que yo le midiera la temperatura a mi hija y no quise. Es como si quisiera revolcarme en mi mal sentir. Tocar fondo para impulsarme hacia arriba, pero me temo que no hay fondo… tendré que nadar.

Me gustaría dormir y mañana sentirme bien, pero no lo veo. No veo dormir. Sentirme bien, sé que en algún momento me sentiré bien… es lo que siempre pasa, aunque no sé cuándo ocurrirá.

Habrá que aguantar este chaparrón.

Adiós.

Bipolaridad y Timidez, ¿alguno entre la audiencia?

A veces me molesta mi timidez, creo que ya estoy mayor para estar escondiendo mi personalidad detrás de la vergüenza, pero muchas veces no puedo controlar sentirme tímida.
Algo que me pasa con cierta frecuencia, cuando voy sintiéndome más contenta, es que voy perdiendo la timidez, poniéndome más simpática y extrovertida. Esto me va haciendo sentir mejor, va subiendo mi autoestima, y es cuando empiezo a sentir que me estoy acelerando más de la cuenta.
Dependiendo de a cuánto llegue mi grado de aceleración, puede ser que empiece a actuar bastante más extrovertida de lo normal. Lo cierto es que cuando vuelve a bajar mi ánimo (por el motivo que sea), me viene una especie de resaca, como si me arrepintiera de haber estado tan extrovertida.
Es curioso que muchas veces mi conducta extrovertida de los días un poco “high” no sea nada extravagante, pero a mí me cause angustia pensar que otros me hayan notado muy diferente…. que tal vez algún día descubran “mi secreto”, que tal vez haya hecho el ridículo… esta timidez… me tiene un poco harta esta timidez
Este post lo escribo con la intención expresa de que por favor comentéis. Me sería muy interesante saber si hay otros bipolares tímidos que se sientan como yo y si alguien tiene “trucos” para superar la timidez
Como siempre, gracias por leer!

El Dilema del Bipolar

El dilema del bipolar: qué bien! Me siento feliz… demasiado feliz? Qué mal, no soy libre de sentirme feliz.

Hasta hace poco me había estado sintiendo deprimida. Los fines de semana no quería hacer nada y me daban ganas de llorar sólo por pensar que podía estar deprimida.
Mi psiquiatra me bajó una gota de la dosis que tomo de Clopixol y he ido mejorando.
Ayer noté que estaba especialmente contenta, lo disfruté mucho porque me sentí contenta bien: no para preocuparse. Pero hoy, de pronto, en medio del disfrute de mi nueva “contentura”, me di cuenta de que estaba un poco acelerada.
Voy a estar pendiente a ver si me toca subir la medicación, pero…. ¿no es injusto? No poder disfrutar plenamente de momentos felices por temor a que sea demasiado y se pierda el control… desde que me noté acelerada, ya no estaba tan contenta.
¿Y si subo otra vez esa gota que me habían bajado y vuelvo a deprimirme? ¿Y si utilizo esa gota para subirla y bajarla a discreción dependiendo de cómo vayan fluyendo mis estados de ánimo? Creo que el psiquiatra no lo aprobaría… él es bastante rígido.
Bueno, intentaré seguir razonablemente contenta y estar alerta, no voy a caer en pánico, que seguramente es contraproducente para el humor. Ya se lo comenté a mi esposo y él está al tanto y alerta como yo.
¡Vuestros comentarios son bienvenidos! (Por favor)

Atenta

Hace unas semanas escribí que estaba baja de ánimo en este post, probablemente por el estrés del trabajo. Os cuento que me dieron una semana de baja, descansé mucho y mejoré.

Durante esa semana terminé un proceso de selección en el que estaba desde antes y conseguí un nuevo trabajo. He renunciado, estoy de vacaciones y, al volver, empiezo el trabajo nuevo… con mejores condiciones y más interesante que lo que había estado haciendo!

Pensaba que no podía estar mejor: de vacaciones y volveré a un trabajo mejor…. pero hace dos días me dio por dormir mucho, y ayer me dio por dormir mucho y llorar. Es una situación que me preocupa, y me preocupa más que hoy me levanté a las 6:30am (totalmente atípico en mí) y me puse a trabajar en el ordenador en un proyecto personal que tengo.

Mi marido se preocupó, pero lo tranquilicé, porque en realidad no estoy pensando cosas irreales ni incoherentes… pero yo también me preocupo.

Estoy atenta, alerta. Alerta a cualquier signo de alarma. Me da rabia no poder cambiar y convertirme en una “morning person”, porque cuando parece que voy a dar ese cambio y ser productiva, no es tal, es un brote psicótico que viene.

Me gustaría ser una persona llena de energía, pero pareciera que eso no es para mí, que me disparo cuando mi nivel de energía pasa de cierto punto.

Espero que esto no sea la antesala a una manía, no lo siento así, pero nunca se sabe. Ahora voy a leer un poco, a estar tranquila y distraerme de esta preocupación. Me gusta saber que hay gente que lee estas cosas.

Gracias!

Estoy cansada

Hace semanas me vengo sintiendo débil, sin energía para hacer mis actividades diarias.

Hace dos semanas me daban ganas de llorar por nada. Estoy muy cansada.

Con el susto empecé a tomar la medicación perfectamente al pie de la letra y tengo sueño todo el tiempo. Me está viendo mi psiquiatra, pero no me quiere dar antidepresivos por el riesgo de una crisis maniaca.

Estoy cansada. No sé qué hacer. Estoy harta de tener que ir a trabajar. Estoy cansada.

Menos mal que no me da por depresión severa, quiero vivir, lo único que no quiero es trabajar. Estoy cansada.

Si alguien sabe cómo animarme en el trabajo, su comentario será bien recibido… estoy tomando vitaminas a ver si mejoro, pero llevo ya como 3 semanas y no he mejorado.

Necesito dormir más…. y estoy harta del trabajo…. quisiera emprender, tengo una idea para hacerlo, pero no tengo dinero para hacerlo, necesito trabajar. Necesito trabajar y no quiero…. ¿he dicho ya que estoy cansada?

Quiero llorar de cansancio. Si alguien me ayuda con un comentario, lo agradezco….

Mi artículo en el día mundial del trastorno bipolar

Me he enterado hace unas semanas de que el 30 de marzo se celebra el día mundial del trastorno bipolar.

Me he enterado porque desde el blog de MyTherapyApp me han enviado una infografía sobre Mitos y realidades del trastorno bipolar, para que la compartiera este día con mis lectores.

Aquí os la presento, porque es bueno siempre ayudar a educar y luchar contra el estigma:

Por otro lado, he escrito un artículo para su blog, que os pongo a continuación: Sigue leyendo