Aguantando un chaparrón

Estamos vendiendo un negocio y estamos perdiendo dinero.

Estaba furiosa. Me vine del trabajo. Estaba muy molesta por la impotencia de perder tanto dinero con el negocio.

Mi esposo y yo nos tomamos 2 botellas de vino.

Estábamos empezando a tener sexo, pero algo pasó. Terminé llorando mucho. Me dormí. Estoy despierta a media noche, confundida, con ganas de hablar con alguien.

¿Qué me está pasando? No estoy estable.

Quiero llorar hasta no tener que llorar más. Quiero hablar con alguien, pero mi esposo está dormido. Todos duermen.

Sola. Estoy sola. No pude estar para mis hijas hoy.

¿Qué me pasa? ¿Qué coño me pasa? No me sentó bien el alcohol. Pero ya mi mal humor venía de antes.

¿Será que no sé manejar la frustración? Nunca sé si soy yo o mis neurotransmisores. Bueno, ellos son parte de lo que soy… creo.

Echo de menos a mi yo alegre. Empieza el fin de semana y siento que me voy a sentir así todo el fin de semana, que va a ser domingo por la noche y no lo voy a haber disfrutado, y no voy a estar lista para volver a trabajar el lunes. Me tiene harta tener que trabajar.

Mis niñas me necesitan, y no sé si doy la talla como mamá. ¿Mis niñas me necesitan?

No puedo dormir.

No me gusta mucho usar mi blog como un diario, pero no tengo a quien escribir ni con quien hablar a esta hora. Perdonen, no es un artículo interesante.

Inútil. Me siento inútil. Mi hija menor tiene fiebre y ahí está mi esposo cuidándola. Y yo, yo quiero estar en un cuarto oscuro llorando hasta que se me pase.

Acaba de venir mi esposo, quiso que yo le midiera la temperatura a mi hija y no quise. Es como si quisiera revolcarme en mi mal sentir. Tocar fondo para impulsarme hacia arriba, pero me temo que no hay fondo… tendré que nadar.

Me gustaría dormir y mañana sentirme bien, pero no lo veo. No veo dormir. Sentirme bien, sé que en algún momento me sentiré bien… es lo que siempre pasa, aunque no sé cuándo ocurrirá.

Habrá que aguantar este chaparrón.

Adiós.

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5 comentarios en “Aguantando un chaparrón

  1. No te conozco. Y ni siquiera se si entiendo todas tus emociones o es una ilusión.

    En cualquier caso a veces las reconozco.

    En cualquier caso nunca estás sola del todo. Recuérdalo.

    En espacios/momentos oscuros yo también me siento sola. Estoy sola. Soy yo conmigo misma como si fuera una trampa.

    Cuando lo veo con perspectiva, no mejor ni peor, veo que uno nunca está realmente solo. Tan solo.

    Siempre hay alguien. Algo.

    🙂

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  2. Esto se pasa. Aférrate a eso cuando venga el chaparrón
    Te aman y te amas. Ya vendrá la hora más tranquila para pensar en cambios que mejoren tu vida
    Abrazos desde Chile!!!

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  3. Gracias a todas! Ya estoy mucho mejor!
    La causa principal de mi estrés era todo lo relacionado con la venta del negocio.

    Aunque parece un poco injusto para él, he decidido dejar todo en manos de mi marido y yo seguir con mi vida de ocuparme de mi trabajo y las niñas (aunque ayer no me sentía capaz de ocuparme ni de mí).

    Estoy mejor, pero creo que hay cierto nivel de estrés que no puedo manejar.

    Hablando con una amiga le dije: pues tendré que vivir en una burbuja donde no haya estrés. Y me dijo: No, vivirás tu vida normal, te estresarás, buscarás ayuda y sigues para adelante otra vez… así vivimos todos… Pues no sé si así viven TODOS, pero me reconforta no pensar en tener que vivir en una burbuja.

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  4. Acabo de descubrir tu blog he estado navegando un poco por el gracias por escribirlo, y he descubierto este post. La burbuja sin estrés parece ser una escapatoria que muchos bipolares buscamos. Pero la verdad que tenemos la misma ansiedad según situaciones que otras personas y que a veces necesitamos cambios o enfocar la vida de otra manera. Solemos atribuir estos sentimientos solo a nuestra bipolaridad, pero me rodeo de mucha gente que también tienen sus frustraciones y no tienen ningún trastorno.
    Creo realmente que al final debemos ver la vida como un camino a recorrer en el que debemos aprender, vivir con nuestra afección es una de ellas, pero no debemos vivir pensando que todo viene dado por ella. Es una parte de nosotros pero no lo es todo. Sentirse débil es humano, querer escapar de situaciones también lo es, como dice tu amiga así viven todos. Y nosotros también podemos.

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  5. Piensas que no ayudas con este post, pero lo haces, es justamente es sentimiento de abandono que expresas, de no tener con quien hablar cuando te sientes con esa desesperación y soledad la que mejor explica nuestro estado inexplicable. Son estos pequeños garabatos que humanizan la condición, lo que no pareciera un escrito profesional es lo que consigue identificarnos aquí abajo. Dáte con un canto en el pecho que tienes hijos y un esposo que sólo debe despertarse para escucharte. Sigue escribiendo todo lo que te ocurre que me ayuda a mí a entenderme mejor. Yo llamo a mis amigos a veces sin nada que contarle, sólo para no sentirme sola. Hace poco libré una batalla contra la ansiendad, yo ni sabía que nombre ponerle, no sabía ni lo que sentía y una amiga me iluminó regalándome con cuantro pastillas que su hija toma que se llama Buspirona, fué mágica, funcionó al otro día, sólo había sentido esa diferencia con la Latuda, al otro día de tomarla me cerro el chorro de imágenes y pensamiento acelarados. Yo, me decidí por no tener hijos, lo lamento ahora, pero me dió mucho miedo no saber cómo mi “irresponsabilidad” les afectaría cuando yo no tuviera las fuerzas para cuidarlos. Nunca me sentí del todo normal.

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